Restaurante Aljibe: cuando la historia y la gastronomía se sientan a la misma mesa
- El Búho en Ruta
- hace 13 horas
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Hay restaurantes donde simplemente se come bien, y luego están esos lugares que consiguen formar parte del recuerdo de un viaje. Restaurante Aljibe, en pleno corazón de Arcos de la Frontera, pertenece sin duda a este segundo grupo.
Arcos siempre ha sido uno de esos pueblos que enamoran a primera vista. Sus calles blancas, sus monumentos, sus rincones llenos de flores y sus impresionantes miradores hacen que pasear por él sea una auténtica delicia. Pero si a todo eso le sumamos una gastronomía de primer nivel, el resultado es un destino al que siempre apetece regresar.
Durante mi visita tuve la suerte de almorzar en Restaurante Aljibe y solo puedo decir que fue todo un acierto.
Lo primero que llama la atención es el propio edificio. Su nombre no es casual, ya que conserva un antiguo aljibe, uno de esos depósitos de agua que durante siglos fueron fundamentales para la vida de los pueblos andaluces. Es bonito comprobar cómo un pedazo de historia sigue formando parte del presente y aporta tanta personalidad al restaurante.
El ambiente me encantó. Es un lugar acogedor, tranquilo y lleno de pequeños detalles. La decoración está cuidada con muchísimo gusto y consigue que desde el primer momento te sientas cómodo, como si estuvieras comiendo en casa, pero con el encanto de estar en uno de los pueblos más bonitos de España. Es de esos sitios donde la conversación se alarga sin darte cuenta porque simplemente se está muy a gusto.
Su carta invita a volver una y otra vez. Entre sus propuestas encontramos el Falafel de la Casa, la Croqueta de Puchero Andaluza, la Tosta de Paté de Berenjenas y Morcilla de Arcos, la Croqueta de Corazón y Tuétano de Atún, la Ensaladilla de Langostinos y Camarones al Ajillo, el Atún Frito Encebollado, la Selección de Quesos de la Sierra de Cádiz, el Hummus, el Gazpacho Blanco Andaluz, el Carpaccio de Ternera Retinta, la Burrata, la Pastela de Pollo, sus diferentes Tagliatelles, la Lasaña de Ternera Retinta y una magnífica selección de pizzas y focaccias.
Nosotros tuvimos la oportunidad de probar varios platos y puedo decir que no hubo ninguno que no nos gustara. Todo estaba elaborado con mucho mimo y con un producto de gran calidad. Si tuviera que recomendar dos, me quedaría sin ninguna duda con la Tosta de Paté de Berenjenas y Morcilla de Arcos, que me sorprendió muchísimo, y con el Tartar de Atún, sencillamente espectacular. Fueron mis favoritos, aunque sería injusto no reconocer que todo lo que llegó a la mesa estaba realmente delicioso.
Y si la comida me conquistó, la atención terminó de completar una experiencia de diez. Ese trato cercano, amable y natural hace que uno salga con la sensación de haber acertado plenamente.
Hay restaurantes que alimentan el estómago y otros que también alimentan los recuerdos. Restaurante Aljibe consigue ambas cosas. Si visitas Arcos de la Frontera, regálate una comida allí. Estoy convencida de que, igual que me ocurrió a mí, saldrás pensando cuándo será la próxima vez que vuelvas.
















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